¨EMPODERAMIENTO¨

Era un otoño poco inusual, el sol predominaba en el amplio cielo azul y su fortaleza no dejaba ser opacado por las nubes. Aparece en la amplia puerta de la empresa una mujer, Amparo, no era como esas mujeres habituales de aquella tierra, sus fracciones no coincidían con las tradicionales, su piel aunque suave al tacto, te daba la sensación de un tronco de canela, sus ojos miel brillaban al reflejo de la luz transmitiendo una dulce sensación .

En busca de su alquimia, llego a ese lugar tan diferente. Era algo inédito para ella, pero tenia que adaptarse a la cambios que se atrevió a afrontar. La recibieron algo distante y desconfiados, le mencionaron que no había mucho trabajo pero siempre había algo que hacer.

Amparo empezó con su faena, todos los días hacia varias horas para cumplir lo que se necesitaba, en ocasiones se quedaba hasta muy tarde por algún trabajo urgente que surgía, era una mujer activa y consciente, le gustaba quedar bien y eso la obligaba a trabajar hasta los domingos si era necesario, sin pedir nada a cambio, tan solo la remuneración de su trabajo.

Siempre llagaba con una sonrisa, una que otra frase positiva para empezar el día, muchos pensaban que no tenia problemas porque siempre estaba riendo y dispuesta en el trabajo. Su actitud ante el trabajo y la vida fue valorada por muchos, engendro cariño y admiración en algunos casos y lo contrario en otros. Aun así no se rindió.

Una tarde de regreso a su casa, se detuvo precipitadamente, una fuerte opresión en el pecho la forzó a sentarse en el banco mas próximo, le faltaba el aire, la cabeza le giraba y giraba, los ojos se humedecían nublandole la vista, no entendía nada, sentía una fuerza gigantesca sobre ella. Decidió no entrar en pánico y respirar suavemente.

De inmediato comenzó a escuchar el precioso cantar de un pájaro. Conmovida mira a su lado, una imagen borrosa, mágica, sublime, una especie de pájaro desconocido que se encontraba en el hombro de un señor mayor que la observaba detenidamente. Amparo no sabia como reaccionar y se dirige hacia el:

_disculpa, no lo vi al sentarme._

_Lógico, aunque me senté después que usted. Trabajas demasiado, Amparo__responde el señor,

Amparo no entendía nada, no conocía aquel señor, estaba temerosa y perturbada de su repentino malestar. El señor se le acerca, le dice tres palabras a su oído, le deja caer en su regazo una piedra negra y se esfumo de la nada. No hubo tiempo de preguntas, Amparo, casi sin fuerza movía despacio los labios repitiendo las palabras escuchada de las cuales no conocía su significado.

Todos los días recordaba las palabras del aquel señor desconocido, ese era su lema, Aunque no sabia el verdadero significado de aquellas palabras, aquella piedra la acompaña día tras noche, entendió que la vida debe vivirse equilibradamente.

Como dice el dicho, de una buena siembra, una buena cosecha. Pasado un tiempo Amparo invierte sus ganancias en algo que siempre había soñado.

Amparo se empoderó de su vida y de su futuro.

Autora: Ariagny P. G.

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