JUSTICIA

La cama era amplia, ella se movía de un lado a otro, despertó como si no hubiera amanecido todavía, parecía haberse acabado de acostar, cuando ve asomarse un rayo de luz del sol por una rendija de la ventana, de un salto deja su nido, era pasada una hora de la habitual de levantarse de todo los días, no había tiempo para mucho, tenia que realizar todo rápido y salir.

Agarró su coche y comenzó su recorrido hacia su meta del día a día. Mientras conducía, pensaba que sería un mal día, estaba algo confundida, no tenia noción del tiempo, algo no funcionaba bien, pensaba. Las energías que sentían le aprisionaba el pecho, se sentía como si anoche le hubieran dicho o advertido de una mala noticia, era tarde, llegaba impuntual a su trabajo, estaba pesimista y no sabia como iba a afrontar a sus superiores a su llegada, que decir, que inventar para justificar su tardanza. No recordaba bien lo que paso anoche, ni a la hora que se acostó, era raro, nunca le había sucedido y no tenia explicación que dar.
_He llegado, que sea lo que dios quiera_ pensó
Entra al centro, todos estaban en silencio, los compañeros la seguían con la vista pero nadie decía ni una palabra, ni siquiera los buenos días, algunos hasta molestos evadían las miradas, llega a su oficina deja el bolso y se queda pensativa, indecisa en si dar una explicación por su tardanza, o si lo dejaba así y esperaba tranquilamente que vinieran a exigirle un justificante; al final decide darle frente a la situación como siempre ha hecho, mejor terminar con lo malo pronto que darle de largo.
Respira profundamente pero muy despacio, da pasos lentos, casi como si estuviera en el aire hasta la oficina del gerente, no quería hacer ruido, toca suavemente y entra al sentir aquella voz fuerte que la invita a pasar al interior. Sus piernas temblaban, los ojos le ardían, la lengua se le resecaba, y la mente la traicionaba.

_ Deseo hablar con usted_ dice con voz algo entrecortada.
Ya era hora, grito emocionado el gerente,_ muchas felicidades, acepto tu ascenso y un aumento de salario. Muy buen trabajo, serás mi consejera a partir de ahora, mi brazo derecho, te necesito.
Muy sorprendida sale de la oficina, no entendía nada, un fuerte ruido la devuelve a la realidad y con ojos salidos de órbita se encuentra redondeada por sus compañeros que aplauden fuertemente y con amplias risas la besan y felicitan, en la esquina se destapa una botella de champán, todos brindan con alegría y rapidez, para incorporarse a sus puesto de trabajo nuevamente.
El día continua como todos los demás anteriores, pero ella seguía perdida, no entendía como un día al que creyó fatal, se transformo en uno de sus mejores días de la vida, se había cumplido unos de sus sueños secretos, el que nunca había hablado con nadie, ni con su almohada. Las lagrimas corrían por sus mejillas como agua de manantial, se sentía feliz y conforme había trabajado mucho, más de su contenido de trabajo, _Ya era hora !!_ recordaba las palabras del gerente.

MORALEJA:

¨ YA ERA HORA¨

Casi siempre tenemos sueños ocultos que creemos que serán imposibles de cumplir, nos esforzamos tanto sin reclamar, y hasta a veces miramos a otros que reclaman sin derecho y en ocasiones logran sus caprichos sin tan solo merecerlo.

Si eres trabajador y honesto, no te desesperes todos ven tu esfuerzo aunque no te lo reconozcan, y si tienes alguna meta, lucha por ella sin temor, cuando llegue el momento siempre serás recompensado, aunque a veces tienes que dar un empujoncito para que ocurra.😉

autora: Ariagny

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s